Lola Calderón participa como ponente en el Seminario «Familias sin Fronteras: retos y soluciones» de AIJUDEFA, celebrado en Turín.
La violencia en el ámbito familiar constituye una realidad compleja y multidimensional que plantea importantes retos jurídicos y sociales. Abordar sus distintas manifestaciones, sus consecuencias sobre las víctimas y, especialmente, su impacto en los niños, niñas y adolescentes exige una respuesta que vaya más allá de la intervención estrictamente penal.
Esta fue una de las cuestiones centrales de la mesa «La violencia doméstica en sus distintas dimensiones y repercusiones actuales», celebrada en el marco del Seminario «Familias sin Fronteras: retos y soluciones», organizado por AIJUDEFA en Turín.
La mesa estuvo moderada por Maritza Rodríguez y contó con la participación de profesionales de distintos países: Lola Calderón, por España; Priscilla Barbiero, por Brasil; Juan Francisco Zarricueta, por Chile; la Magistrada Rosalía Fernández Amaya, por España; y el Magistrado Cesare Parodi. La jornada contó asimismo con la relatoría de Julia Camón, encargada de recoger y sintetizar las principales cuestiones abordadas durante el encuentro.
La experiencia española: una respuesta jurídica integral
En su intervención, Lola Calderón abordó la respuesta del ordenamiento jurídico español frente a las diferentes manifestaciones de la violencia en el ámbito familiar, con especial referencia al marco establecido por la Ley Orgánica 1/2004, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género.
La intervención permitió poner de manifiesto que la violencia no se limita a las agresiones físicas. Junto a estas, existen otras formas de violencia —psicológica, sexual, patrimonial o social— que pueden generar consecuencias igualmente graves para las víctimas y para su entorno familiar.
En este contexto, también se analizaron las nuevas realidades y las propuestas encaminadas a reforzar la respuesta jurídica frente a manifestaciones como la violencia vicaria, económica y digital, formas de violencia que plantean importantes desafíos para los profesionales del Derecho y para los propios sistemas de protección.
La especialización judicial y la protección de las familias
Otro de los aspectos destacados durante la intervención de Lola Calderón fue el papel de los Juzgados de Violencia sobre la Mujer y la importancia de la especialización judicial como instrumento para ofrecer una respuesta coordinada ante situaciones de violencia.
En España, las órdenes de protección pueden incorporar no solo medidas de naturaleza penal, sino también medidas de carácter civil que afectan directamente a la organización de la vida familiar: custodia, patria potestad, régimen de visitas y otras medidas relacionadas con los hijos e hijas menores.
Estas decisiones tienen, en muchas ocasiones, un impacto inmediato y profundo sobre la estructura familiar. Por ello, la intervención puso especialmente el foco en la necesidad de valorar cada situación desde una perspectiva integral, teniendo siempre presente la protección de los menores y su derecho a crecer en un entorno seguro.
Una perspectiva internacional
Uno de los principales valores de la mesa fue precisamente la posibilidad de confrontar diferentes experiencias jurídicas y profesionales.

La participación de ponentes procedentes de España, Brasil, Chile, Estados Unidos e Italia permitió analizar cómo los distintos ordenamientos afrontan las diversas manifestaciones de la violencia familiar y cuáles son los instrumentos jurídicos disponibles para proteger a las víctimas.
En este sentido, se puso de manifiesto que no todos los sistemas reconocen o conceptualizan de la misma manera determinadas formas de violencia. Así, mientras en España existe una evolución normativa dirigida a visibilizar fenómenos como la violencia económica, vicaria o digital, en otros ordenamientos algunas de estas manifestaciones no cuentan con un reconocimiento jurídico específico, aunque puedan ser tenidas en consideración por los tribunales al adoptar determinadas medidas de protección.
Estas diferencias ponen de relieve la importancia de compartir experiencias y buenas prácticas entre profesionales de distintos países, especialmente en un contexto en el que las relaciones familiares tienen cada vez con mayor frecuencia una dimensión internacional.
Proteger, reparar y prevenir
La mesa concluyó con una idea compartida: la violencia en el ámbito familiar requiere respuestas jurídicas integrales, coordinadas y adaptadas a la realidad de las víctimas.
La intervención de la justicia no puede quedar limitada a la sanción de la conducta violenta. La protección efectiva exige también prevenir nuevas situaciones de violencia, atender a las consecuencias que esta genera, garantizar la seguridad de las víctimas y ofrecer una respuesta específica cuando existen menores afectados.
La formación especializada de los profesionales, la existencia de recursos suficientes y la cooperación internacional aparecen, en este contexto, como elementos esenciales para avanzar hacia una protección más eficaz.
La participación de Lola Calderón en esta mesa permitió, así, trasladar al debate internacional la experiencia española y compartir una perspectiva construida desde la práctica del Derecho de Familia y de la Violencia de Género, dentro de un encuentro que tuvo precisamente como uno de sus principales objetivos tender puentes entre profesionales y sistemas jurídicos de distintos países.
El Seminario «Familias sin Fronteras: retos y soluciones» volvió a poner de manifiesto que los problemas que afectan a las familias trascienden cada vez más las fronteras nacionales y que, ante realidades tan complejas como la violencia familiar, el intercambio de conocimientos y experiencias entre profesionales constituye una herramienta imprescindible.